Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede tener efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.
Reacciones que potencialmente pueden amenazar la vida: obtenga ayuda médica de inmediato.
Un pequeño número de personas que tomaron lamotrigina desarrollaron una reacción alérgica o reacción cutánea potencialmente mortal que puede conllevar problemas graves si no se trata. Es más probable que estos síntomas aparezcan durante los primeros meses de tratamiento con lamotrigina, sobre todo si la dosis inicial es demasiado alta, si la dosis se incrementa demasiado rápido o si se toma lamotrigina junto con otro medicamento denominado valproato.
Algunos de los síntomas son más comunes en niños, por medio que los padres deberán tener especial cuidado.
Los síntomas de estas reacciones incluyen:
•Erupciones o enrojecimiento en la piel, que pueden conllevar erupciones en la piel potencialmente mortales incluyendo erupción cutánea generalizada con ampollas y descamación de la piel, sobre todo alrededor de la boca, nariz, ojos y genitales (Síndrome de Stevens-Johnson), descamaciones extensas de la piel (más del 30 % de superficie corporal - necrólisis epidérmica tóxica) o erupción cutánea extensa con afectación del hígado, la sangre y otros órganos del cuerpo (reacción farmacológica con eosinofilia y síntomas sistémicos también conocida como síndrome de hipersensibilidad (DRESS).
•Úlceras en la boca, garganta, nariz o genitales.
•Dolor en la boca u ojos rojos e hinchados(conjuntivitis).
•Temperatura elevada (fiebre) síntomas parecidos a la gripe o somnolencia (sopor).
•Hinchazón alrededor de la cara o inflamación de los ganglios del cuello, axilas o ingle.
•Sangrado o aparición de moratones de forma inesperada, o que los dedos se vuelvan azulados.
•Dolor de garganta o padecer más infecciones de lo normal (como resfriados).
•Aumento de los niveles de las enzimas hepáticas en los análisis de sangre.
•Aumento de un tipo de glóbulos blancos (eosinófilos).
•Nódulos linfáticos agrandados.
•Afectación de órganos del cuerpo incluyendo el hígado y los riñones.
En muchos casos, estos síntomas pueden ser signos de efectos adversos menos graves, pero usted debe ser consciente de que potencialmente pueden amenazar la vida y pueden convertirse en problemas más graves, como insuficiencia orgánica, si no se tratan.
Si usted observa alguno de estos síntomas contacte con un médico inmediatamente.
Su médico decidirá si debe realizarle pruebas para valorar el funcionamiento del hígado, los riñones o la sangre y también puede decirle que Interrumpa el tratamiento con lamotrigina.
Si usted ha desarrollado Síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis tóxica epidérmica, su médico le indicará que nunca más debe volver a usar lamotrigina.
Efectos adversos muy frecuentes:
Pueden afectar a hasta 1 de cada 10 personas.
•Dolor de cabeza.
•Erupción en la piel.
Efectos adversos frecuentes:
Pueden afectar a hasta 1 de cada 10 personas:
•Agresividad o irritabilidad.
•Sensación de sueño o somnolencia.
•Sensación de mareo.
•Espasmos o temblores.
•Dificultad para dormir (insomnio).
•Sentirse agitado.
•Diarrea.
•Boca seca.
•Náuseas o vómitos.
•Sensación de cansancio.
•Dolor en la espalda o en las articulaciones, o en otros lugares.
Efectos adversos poco frecuentes:
Pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas.
•Torpeza y pérdida de coordinación (ataxia)
•Visión doble o visión borrosa
•Disminución de la masa capilar o pérdida inusual del pelo (alopecia)
•Erupción cutánea o quemaduras solares después de la exposición al sol o la luz artificial (fotosensibilidad)
Efectos adversos raros:
Pueden afectar a hasta 1 de cada 1.000 personas.
•Reacción cutánea potencialmente mortal (Síndrome de Stevens-Johnson).
•Un conjunto de síntomas que incluyen: fiebre, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, rigidez de cuello y sensibilidad extrema a la luz brillante. Esto puede ser causado por una inflamación de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal (meningitis). Estos síntomas desaparecen normalmente cuando se interrumpe el tratamiento. No obstante, si los síntomas continúan o empeoran, contacte con un médico.
•Movimientos rápidos e incontrolables de ojos (nistagmo).
•Picor de ojos, con secreción y légañas en los párpados (conjuntivitis).
Efectos adversos muy raros:
Pueden afectar a hasta 1 de cada 10.000 personas.
•Reacción cutánea potencialmente mortal (necrólisis tóxica epidérmica): (véase la información al inicio de la sección 4).
•Reacción farmacológica con Eosinofilia y Síntomas Sistémicos (DRESS)
•Temperatura elevada (fiebre).
•Hinchazón alrededor de la cara (edema) o inflamación de las glándulas del cuello, ingles o axilas (linfadenopatía).
•Cambios en la función del hígado, que pueden observarse en los análisis de sangre, o fallo hepático.
•Trastorno grave de la coagulación de la sangre, que puede causar sangrado o aparición inesperada de moretones (coagulación intravascular diseminada).
•Cambios que puedan observarse en los análisis de sangre incluyendo número reducido de glóbulos rojos (anemia), número reducido de glóbulos blancos (leucopenia, neutropenia, agranulocitosis), número reducido de plaquetas (trombocitopenia), número reducido de todos los tipos de células de la sangre (pancitopenia), y una alteración de la médula espinal denominada anemia aplásica.
•Alucinaciones (escuchar ó ver cosas que no están realmente).
•Confusión.
•Sentir temblor o inestabilidad al moverse.
•Movimientos corporales incontrolables (tics), espasmos musculares que afectan a los ojos, cabeza y torso (coreoatetosis), u otros movimientos inusuales como sacudidas, espasmos o agarrotamientos.
•En personas con epilepsia, crisis más frecuentes.
•En personas que padecen la enfermedad de Parkinson, empeoramiento de los síntomas.
•Reacción similar al lupus (los síntomas pueden incluir: dolor de espalda o articulaciones los cuales pueden ir algunas veces acompañados de fiebre y/o enfermedad generalizada).
•Linfohistiocitosis hemofagocítica (LHH).
Otros efectos adversos:
•Se han notificado casos de trastornos óseos como osteopenia y osteoporosis (adelgazamiento de los huesos) y fracturas. Consulte con su médico o farmacéutico si está tomando medicamentos antiepilépticos a largo plazo, tiene un historial de osteoporosis, o toma esferoides.
•Pesadillas.
•Disminución de la inmunidad, debido a la reducción en los niveles de anticuerpos llamados inmunoglobulinas en la sangre que ayudan a proteger contra la infección